Reumatismo
Las porciones finales de los huesos están recubiertas por unas superficies lisas que son los cartílagos, lo cual permite un rozamiento no doloroso entre dichos huesos. Con el fin de alimentar, proteger y cubrir estos cartílagos, las articulaciones disponen de una membrana que las recubre saltando de un hueso a otro y que se llama membrana sinovial.
La artritis reumatoide es una enfermedad en la que se produce la inflamación de la membrana sinovial de múltiples articulaciones. Su inflamación es la responsable del dolor, de la inflamación y de la rigidez matutina que se sufre.
La inflamación mantenida de una articulación puede hacer que el cartílago se adelgace y desaparezca. El ozono puede conseguir que la inflamación de la membrana sinovial se controle, pero el daño ya producido en el hueso y en los cartílagos es irreparable. La sobrecarga de las articulaciones inflamadas contribuye a acelerar su destrucción. El ozono es capaz de revertir la inflamación de las articulaciones y mejorar incluso el metabolismo. La infiltración repetida de ozono mejora en breve espacio de tiempo el ambiente articular y produce una mejoría paulatina y mantenida.
(NOTA: Los tratamientos clásicos mediante infiltración de corticoides producen atrofia articular y a la larga empeoran el proceso. Son por ello poco recomendables).
PROTOCOLO
Infiltraciones de ozono local en la articulación afecta a concentraciones de 26 mcrgr/ml y volúmenes de entre 5 y 20 cc según tamaño articular.
Administración general de ozono en autohemotrasfusión para formas generales de reumatismo en casos de muchas articulaciones. Admon de 100 cc de ozono a 40-50 mcgr/ml.