Herpes Zoster
El ozono es un excelente agente antimicrobiano debido a su elevado poder oxidante. Es capaz de destruir microorganismos patógenos, tanto bacterias, como virus, algas, hongos o protozoos. Su acción virucida se establece en el ciclo reproductivo del virus. En la actualidad está siendo investigado para el tratamiento adyuvante del SIDA.
Los dolores incoercibles del herpes zoster pueden ser tratados con ozono. En fases iniciales de la infección, el ozono es capaz de detener la multiplicación viral, disminuyendo el acantonamiento viral en el nervio y previniendo el desarrollo del dolor postherpético.
La simple infiltración de la zona lesionada con ozono (infiltración neuro-próxima) hace desaparecer el dolor. Bastan 4 infiltraciones de 4-5 cc de ozono a 25-30 mgr/ml para hacer desaparecer la lesión. En casos de dolores crónicos se aconseja la administración en autohemotrasfusión asociada a infiltración local.

El herpes simple también es susceptible a ser tratado. El ozono es capaz de disminuir drásticamente las lesiones de la piel, disminuir el número de brotes por año hasta incluso anular su aparición un largo periodo de tiempo, e incluso disminuir la virulencia viral por brote.